miércoles, 14 de agosto de 2013

Unas cuantas palabras en un día cualquiera.

"Las cosas no siempre son lo que parecen, seguido nos encontramos con significados ocultos, a veces si hacemos bizcos vemos en 3D."

"Seguido me encuentro envuelto de problemas ajenos, me tengo que sacudir como perro, no vaya a ser contagioso."

"A veces hago como que pienso algo y realmente no pienso anda... ¿es tiempo perdido o mejor digo que me estoy encontrando a mi mismo?... digo, para no verme tan ocioso."

"Me hiciste recordar que mis manos vuelan y no tienen plumas, que mi cerebro trabaja como motorcito y no tiene engranes, que somos una máquina perfecta y no somos una computadora. Recordé que para poder escribir (entre tantas opciones) está el leer, sin más ni menos, a quien o quienes te inspiran."

Y bueno... punto y seguido

"Punto y seguido. Como ves, sólo pienso en ti yo..." dice una canción de Juan Luis Guerra, esa canción del LP de Burbujas de amor.

Recuerdo la canción como si fuera ayer, ¿no fue ayer?. Ponía los discos con mucho cuidado sobre el tornamesa, agarraba el brazo y colocaba la aguja justo al principio del vinil. Recuerdo ese equipo con sonido Dolby Sorround aka "Dolby Sorronsound", (ese era un chascarrillo local), con unas bocinas de última generación. El aparato obtenido en Salinas y Rocha, marca Zenith, con doble casettera, era la neta del planeta.

Mi madre bailando al fondo la de Burbujas de Amor porque estaba ensayando en la casa para sus presentaciones. Si, he de ahí que yo también bailo. Porque fue un tiempo en el que me divertía entre presentaciones de mi madre y me dormía en asambleas de partidos socialistas, a las que después de dos décadas desearía haber prestado más atención. Por un lado mi oído escuchaba como una abeja llegaba al panal, y del otro lado como Marx le contestaba la correspondencia a Engels.

En fin, en ese estereo llegué a escuchar a Les Luthiers, Armstrong, Vivaldi, Mozart, Chico Buarque, Silvio, Pablo, Tomita, Cri-Cri, Eugenia León, The Beatles, Willy Colón, e infinidad de ritmos y de buena música que si me pongo a recordar a cada uno de ellos, pues pondría un post para cada género diferente.

"Querida mujer (dos puntos): no me hagas sufrir (coma), es la segunda carta que escribo y no recibo nada de ti..." Pobre Juan Luis Guerra, cómo ha de haber sufrido por esa mujer, Recuerdo que en esa época precisamente era la Perestroika, aquel movimiento social, cuando los Estados Europeos Soviéticos de la URSS, le dijeron adiós a papi Rusia, ese Gorbachov no más no la armó al final de cuentas.

En fin, "que en el bolsillo de mi chaleco, mira nada me queda, todo te lo di, ¡yeh! ¡Oye!, ¡postdata!"

martes, 13 de agosto de 2013

Otras cosas

Dime cómo las letras danzarinas desfilan sin parar frente a mis ojos, formando figuritas para poder comunicarme con usted, dígame qué hacer para poder decirle que la quiero sin utilizar esas palabras de siempre. Porque no es, si no así, que puedo zampar de un solo golpe mis sentimientos, solo así, en canciones o en versos que espontáneamente salen sin aviso, sin decir agua va, sin poner el semáforo en amarillo para por lo menos estar preparado.

Es como si fuéramos caminando por la calle y nos cae una torrencial tormenta, sin prever que ese día nos mojaríamos y nos olvidamos el paraguas en casa. Pero qué más perfecto que la lluvia, solo faltaría usted entre mis brazos para besarla mientras nos empapamos del llanto de los ángeles, y de otras cosas más.