jueves, 5 de abril de 2012

Angeles de chocolate.


Y por ti soy como un niño, esperando su regalo de navidad veinticinco días antes de la fecha pactada en el calendario gregoriano, cuando nace el niño dios, alias el "Chuyito", él ya sabe que así me llevo, así ha sido desde niño, desde pequeño precisamente nos entendemos, y prosigo.


Soy como un niño esperando su regalo, con esas ansias incontrolables, husmeando por una esquinita del papel para saber que carajos te regalarán, hasta agarro el regalo, lo peso, lo sopeso, lo analizo, lo volteo, lo traqueteo, y deduzco después de un tiempo cual es mi sorpresa encerrada en papel rojo, verde y dorado.


Soy como un niño que pregunta hasta el cansancio: "¿ya llegamos, ya llegamos, ya llegamos? Sabiendo que solo llevamos 5 kilómetros de recorrido y realmente solo preguntamos por joder.


Soy como un niño, fuera de una dulcería con la cara pegada al vidrio, observando los caramelos, los chocolates, los bombones, las paletas confitadas, los chicles de sabores para hacer bombas del tamaño de un globo. Pero de repente, un anciano con rostro sabio me dice: "sabes, en la vida, hay muchos dulces, chocolates y golosinas, pero siempre, lamentablemente no te puedes comer todos de un solo bocado, ven, entra, yo te regalo uno, pero cuidado, solo puedes elegir uno, y ese único, cada vez que quieras, podrás venir por uno más, y otro más". Acepté sorprendido ante tal fantasía alucinante. Corrí y recorrí entre los rincones de los estantes llenos de confituras, grajeas y gomitas multicolores. Al final, elegí uno, un ángel de chocolate, uno que me recordó a algo que aun no había vivido, cosa extraña.


Antes de irme el anciano me dijo: "pero debo hacerte una advertencia...", volví mi mirada y, a juzgar por su cambio tierno en su rostro, juraría que yo lo había mirado espantado por su "advertencia". El anciano continuó: "...debo decirte que ese dulce que has elegido es el único que podrás tener en tu vida de mi fuente de dulces, porque mi amigo, este chocolate es como tus elecciones de tu vida, recuerda eso siempre, algún día lo entenderás y guarda las palabras de este viejo, no puedes tener todos los dulces en la boca, porque si haces eso, no podrás disfrutar uno solo, tu vida estará tan llena de caos que terminarás loco, loco, loco y sin ninguna golosina, porque esa golosina, ya no podrá ser tuya de nuevo. Ese es el trato, ¿aceptas?".


Sabes, sigo con mi ángel de chocolate, voy a esa dulcería cada vez que te extraño, algún día te invitaré a conversar a mis sueños donde no existen las reglas, donde podemos soñar despiertos y despertar nuestros más anhelados sueños mi hermosa bella durmiente.

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