Dame tus palabras, dame tus sonrisas, que ya mismo invento todo, un papalote azul y oro.
Dame un beso tierno, que me sepa a viento combinado del deseo,
ese que me enciende el fuego, y ya lo vez, si existe la magia, a kilómetros de aquí, mi vida.
Mi vida, mi bella durmiente de un cuento, nuestra historia sin fin.
Mi vida, mi ángel de los sueños eternos, ven y dame el corazón.
Dame tu locura, haré maravillas en tu imaginación, y para eso estamos dos.
Dame tus deseos, prenderé mil velas mientras soplas el dolor,
que no vez que ya no hay nada que temer, si existe la magia, a kilómetros de aquí, mi vida.
Mi vida, mi bella durmiente de un cuento, nuestra historia sin fin.
Mi vida, mi ángel de los sueños eternos, ven y dame el corazón.
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